Durante los meses fríos del año, especialmente en julio, las internaciones por enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones tienden a aumentar en Uruguay.
Las bajas temperaturas y los hábitos invernales pueden aumentar la exigencia sobre el organismo, por lo que es importante reforzar los cuidados de la salud cardiovascular.
Te invitamos a descubrir cómo “reforzar los cuidados” de tu salud cardiovascular esta temporada a través de metas sencillas y posibles: desde la elección del abrigo correcto y pautas de seguridad en el hogar, hasta consejos prácticos de movimiento y alimentación para disfrutar de platos calientes, nutritivos y seguros.
¿Qué pasa en invierno?
Los meses de invierno en nuestro país traen días más cortos, grises y fríos. Esto muchas veces nos tienta a movernos menos o a buscar confort en comidas muy calóricas, de difícil digestión y metabolismo; y a veces poco saludables.
Además, fácilmente nos podemos encontrar picoteando o buscando en la comida una respuesta emocional a la sensación que el invierno nos trae.
En este sentido vale una doble advertencia, en todas las estaciones los productos y preparaciones con “EXCESO DE” calorías, sodio, azúcar y grasas o bebidas alcohólicas no son saludables para el corazón. Tampoco nos cuidan, nos acompañan ni ayudan a que el invierno pase más rápido.
Además, en Uruguay las enfermedades cardiovasculares muestran un comportamiento estacional: durante los meses fríos, especialmente en julio, aumentan las internaciones por enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones.
¿Por qué el frío afecta al corazón?
- Más esfuerzo: el cuerpo trabaja el doble para mantener la temperatura, lo que sube la presión arterial de todos.
- Infecciones respiratorias: los virus de la época pueden descompensar a quienes ya tienen una enfermedad cardíaca.
- Cambios en las rutinas de invierno: el frío puede hacer que pasemos más tiempo en casa, nos movamos menos, modifiquemos nuestra alimentación o descuidemos la hidratación.
¡No bajes la guardia! El invierno es el momento ideal para reforzar el cuidado de tu salud. Te invitamos a conocer recomendaciones simples y posibles para transitar esta temporada.
Cuidados y controles médicos al día
- Mantené tus controles de salud y la medicación indicada.
- Realizate chequeos periódicos y, si corresponde, gestioná o renová tu carné de salud laboral.
- Medí tu presión arterial: hacelo regularmente en tu policlínica de barrio, en la farmacia o en casa si tenés un aparato adecuado. Conocer tu presión arterial es la mejor forma de realizar un diagnóstico tempranamente, mantenerla en rango adecuado y evitar complicaciones.
- Prestá atención a las infecciones respiratorias: durante el invierno son más frecuentes y pueden descompensar enfermedades cardiovasculares preexistentes o aumentar el riesgo de eventos cardiovasculares. Consultá oportunamente ante la aparición de síntomas.
- Mantené al día las vacunas recomendadas para prevenir infecciones respiratorias y proteger tu salud cardiovascular.
- Reconocé señales de alarma como dolor en el pecho, falta de aire, palpitaciones o un empeoramiento de síntomas habituales.
Alimentación reconfortante pero saludable
Es normal buscar «comida caliente», pero recordá que el exceso de grasas, sal y azúcar exige de más a tus riñones, tu metabolismo y tu presión.
- Volumen: la Guía Alimentaria para la Población Uruguaya recomienda incluir frutas o verduras en todas las comidas. Te dan saciedad, volumen en el plato y cuidan tu peso.
- Guisos, cazuelas y sopas más sanas: preparalos con base de legumbres (lentejas, garbanzos, porotos) que aportan fibra y controlan el colesterol. Sumá más vegetales, evitá los fiambres o embutidos y no uses cubitos de caldo; dale sabor con hierbas y especias.
- Cuidá tu bolsillo: revisá la web listainteligente.uy para saber qué frutas y verduras de estación están a mejor precio.
- Evitá el picoteo: tené a mano caldos caseros de verdura, tés calientes o compotas de fruta sin azúcar.
- Tomá agua: en invierno puede pasar que sientas menos sed, pero el cuerpo la necesita igual que en verano.
- El mito de las bebidas alcohólicas para "calentar el cuerpo": Es falso. El alcohol dilata los vasos sanguíneos de la piel, lo que acelera la pérdida de calor y puede causar hipotermia. Además, aporta calorías vacías, altera el sueño, sube la presión y predispone a sufrir arritmias. ¡Evitemos su consumo!
Movimiento, descanso y bienestar mental
- ¡Cada movimiento cuenta!: no dejes la actividad física. Si hace mucho frío, buscá lugares cerrados y resguardados. Si realizás actividad física al aire libre usá el abrigo adecuado. No olvides mantener una buena hidratación tomando agua con regularidad.
- Evita el sedentarismo.
- Dormir bien: intentá descansar entre 8 y 9 horas diarias. El buen sueño protege tu corazón y arterias.
- Dedica tiempo al descanso y la relajación: reservá unos minutos del día a leer, cuidar las plantas, escuchar música, conversar con amistades, meditar o practicar yoga y tai chi (podés buscar clases virtuales guiadas para hacer en casa).
- Dejar de fumar y/o vapear: si este es tu objetivo invernal, no estás solo. Pedí ayuda médica; existen equipos especializados que te acompañarán en el proceso. Te dejamos el contacto del MSP Chat bot 091365724, en el que podrás encontrar más información.
Protegete del frío y calefaccioná tu hogar de forma segura:
- Abrígate adecuadamente: para cuidar tu corazón y favorecer una buena circulación, es preferible vestirse en capas ligeras que utilizar una única prenda muy pesada. Protegé especialmente el tórax (pecho y espalda), el cuello y la cabeza, ya que son zonas clave para conservar el calor corporal. Si realizás actividades al aire libre, utilizá gorro, guantes y ropa impermeable en caso de humedad o lluvia.
- Calefaccioná tu hogar de forma segura: no dejes estufas a gas o leña encendidas mientras dormís, ya que pueden consumir el oxígeno del ambiente y aumentar el riesgo de incendios o intoxicaciones. Si utilizás mantas térmicas, apagalas antes de acostarte para evitar accidentes por fallas eléctricas.


