En marzo se realiza la Semana de Sensibilización sobre el consumo de sal, una campaña mundial que intenta alertar sobre el consumo excesivo de sal y brindar herramientas para disminuir su consumo.
El alto consumo de sal está correlacionado con cifras elevadas de presión arterial. Se estima que el exceso en el consumo de sodio es responsable de 2.5 millones de muertes al año en todo el mundo, que podrían ser prevenidas si el consumo global de sal se redujera a la cantidad recomendada.
En Uruguay la hipertensión arterial afecta a casi el 40% de la población adulta. Esta alta prevalencia, se suma el hecho de que casi 6 de cada 10 personas hipertensas desconocen su situación y no están en tratamiento. Hasta en niños uruguayos, de 10 a 13 años, se ha observado que el 15% tiene cifras de presión elevadas para su edad y que el riesgo aumenta si los niños tienen exceso de peso.
La hipertensión arterial se puede prevenir o postergar y controlar reduciendo el consumo de sal (sodio) desde la niñez, manteniendo una dieta saludable y un peso corporal adecuado, evitando el consumo nocivo de alcohol y tabaco y manteniéndose físicamente activo y siguiendo el tratamiento que el médico indique. Reducir la cantidad de sodio de las comidas salva vidas y es una de las medidas más costo-eficaces para la salud pública.
Los países miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se han comprometido a reducir el consumo de sal un 30% para 2025. Uruguay, al igual que varios países de las Américas, respalda la iniciativa. Son objetivos de salud pública favorecer estilos de vida, entornos saludables y disminuir los factores de riesgo.
Desde 2014 se ha conformado un equipo de trabajo integrado por varias instituciones con la participación de la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular, con el objetivo de sensibilizar y promover la reducción del uso y consumo de sal en distintos ámbitos.