Desde la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular tenemos el agrado de invitar a la población, instituciones y organizaciones de todo el país a formar parte de una nueva edición de la Semana del Corazón en Uruguay.
En 2026 celebramos la 35.ª edición de esta campaña nacional, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Salud Pública y la Organización Panamericana de la Salud, así como con la participación de múltiples actores sociales e institucionales de todo el país.
El lema de este año “HAGAMOS ESPACIO AL ❤️” invita a detenernos, abrir un lugar y dar prioridad a aquello que muchas veces queda relegado por las exigencias de la vida cotidiana.
La Semana del Corazón es mucho más que una campaña de sensibilización. Es una herramienta para instalar temas de salud cardiovascular en la agenda pública, sensibilizar a la población y promover el cuidado integral de la salud, así como la incorporación de estilos de vida saludables y sostenibles en el tiempo. Es también una oportunidad para movilizar instituciones, generar participación comunitaria y promover cambios en los entornos donde las personas viven, estudian, trabajan y se desarrollan.
Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en Uruguay y representan uno de los mayores desafíos para la salud pública.
Representan aproximadamente el 23,5 % de las muertes en el país. Constituyen, además, la primera causa de muerte en mujeres (23.7%) y la segunda en varones (23.3 %).
Las enfermedades cardiovasculares son el resultado de múltiples factores de riesgo interrelacionados. Entre ellos se encuentran la inactividad física, el comportamiento sedentario y la alimentación no saludable, la hipertensión arterial, el exceso de peso y la obesidad, la diabetes y la dislipemia. A estos se suman el tabaquismo, el descanso insuficiente y el estrés, entre otros.
La prevención cardiovascular requiere una mirada integral, que contemple tanto las decisiones individuales como las condiciones en las que las personas viven, trabajan, estudian y se desarrollan.
¿Cuál es el foco de la Semana del corazón 2026?
En esta edición se propone poner especial atención en la inactividad física y el comportamiento sedentario, conceptos relacionados pero diferentes, y ambos relevantes para la salud cardiovascular.
La inactividad física constituye un factor de riesgo cardiovascular en sí mismo y contribuye al desarrollo de múltiples condiciones que afectan la salud cardiovascular. A nivel mundial, una revisión publicada en 2021 estimó que la inactividad física se asocia con aproximadamente el 7,2 % de todas las muertes, evidenciando su relevancia como factor de riesgo modificable para las enfermedades no transmisibles y la mortalidad prematura.
Por su parte, el comportamiento sedentario también constituye un factor de riesgo independiente, incluso en personas físicamente activas. Es posible cumplir con las recomendaciones de actividad física y, al mismo tiempo, pasar muchas horas sentado o acostado durante los períodos de vigilia, lo que también tiene consecuencias negativas para la salud.
Ambos comportamientos se relacionan con un mayor riesgo de hipertensión arterial, exceso de peso y obesidad, diabetes tipo 2, alteraciones metabólicas, osteoarticulares y enfermedades cardiovasculares.
Hacer espacio puede significar liberar tiempo para movernos, para realizar un control de salud, para planificar nuestra alimentación, para descansar, para compartir con otros o para incorporar pequeños cambios que contribuyan a nuestro bienestar.
No se trata de centrar los cambios únicamente en los individuos sino que es necesario promover estrategias desde los diferentes entornos para que sea posible implementar estos cambios.
“HAGAMOS” adquiere un significado especial: nos convoca como sociedad. Los lugares donde vivimos, estudiamos, trabajamos y nos trasladamos pueden facilitar o dificultar nuestras decisiones y nuestros hábitos. Las condiciones de los barrios, los espacios públicos, el transporte, las jornadas laborales, las posibilidades económicas y las dinámicas de la vida cotidiana influyen en las oportunidades que tenemos para cuidar nuestra salud y para incorporar movimiento a nuestra vida cotidiana.
Por eso, hagamos espacio también desde nuestros hogares, centros educativos, lugares de trabajo, instituciones, barrios y ciudades, preguntándonos qué podemos hacer para construir entornos que hagan más fácil elegir opciones saludables. Porque las decisiones saludables dependen también de las opciones disponibles.
Hagamos de esta Semana del Corazón una oportunidad para movernos, reflexionar, participar, movilizar y generar cambios que trascienden esta semana y contribuyan al cuidado de la salud cardiovascular durante todo el año.
Invitamos a instituciones, organizaciones, centros educativos, lugares de trabajo, gobiernos departamentales, municipios, clubes deportivos y comunidades de todo el país a ser parte.


