¿Qué hábitos de alimentación conviene fomentar en la infancia?
-Es importante que los niños y niñas tomen el gusto por las comidas caseras, elaboradas a partir de alimentos naturales. Estas comidas no sólo serán más saludables, sino que dotarán de historias y significados positivos el resto de la vida. Los olores del guiso de mamá, la presentación del pastel de carne de la abuela, el sabor a la carne a la parrilla de papá: no se trata sólo de nutrientes, sino de historias, que conformarán la historia de vida de nuestros niños y serán la base de su vínculo con la alimentación para el resto de su vida.
-Comer en la mesa y acompañado, en horarios y lugares establecidos. Los hábitos alimentarios se comienzan asentar en la infancia y es conocido que la influencia de la familia en el niño es mayor cuanto más se comparta con éste. Que los adultos referentes se comporten de la forma en que esperan que los niños y niñas lo hagan ayuda a que lo logren. Los horarios establecidos ayudan a ordenar y regular el apetito y la distribución de comidas a lo largo del día.
-Cuidar el vínculo del niño con la comida: no consolar, premiar o castigar con comida, ni obligar a comer. Los niños tienen capacidad para regular la cantidad de comida que ingieren en función a sus sensaciones de hambre y saciedad. Si los obligamos a terminar el plato servido, damos ciertos alimentos como premio o castigo o castigamos por determinada conducta asociada a la comida, podemos afectar su relación con el alimento, disminuir su capacidad de autorregulación y predisponerlo a instaurar hábitos no saludables, que podrán traducirse en trastornos asociados a la alimentación, como ser el exceso de peso.(Fuente: Recomendaciones AEP alimentación complementaria niño 0-3).
-Evitar pantallas o juguetes mientras comen. Cualquier elemento que actúe como distractor estará interfiriendo entre el niño y el alimento, afectando la capacidad de autorregulación del pequeño y predisponiéndole a comer de más y eventualmente desarrollar exceso de peso.
-Incluir la mayor variedad de alimentos naturales posible. Cuanto más natural y variada sea la alimentación en el hogar, más probabilidad de que el niño prefiera alimentos naturales y saludables a lo largo de toda su vida. En cambio, exponer reiteradamente los niños a alimentos muy dulces o muy salados (como las bebidas azucaradas o los snacks salados) disminuye la aceptación de alimentos naturales por la diferencia en la intensidad de sabores y cómo son percibidos y preferidos por los niños.
-Evitar ser restrictivo con los productos no saludables. Para promover hábitos saludables, es preferible crear un entorno alimentario saludable en el hogar. Siempre que sea posible, invitar al niño a cocinar, a elegir alimentos saludables, a ir al almacén o mercado – u otro lugar de compra-, a plantar vegetales, hierbas y frutas. Evitar tener productos como galletitas rellenas, alfajores, chocolates, bebidas azucaradas, snacks, etc en el hogar y a la vista de los niños (fuente: https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fnut.2017.00066/full).
-Limitar el tiempo de pantalla de los niños. Es deseable que los niños pasen menos frente a las pantallas y más tiempo realizando otras actividades, como ser estar al aire libre, practicar deportes, jugar con otros niños o dedicarse a distintos hobbies. Esto no sólo disminuye su tiempo de inactividad sino que además disminuye su exposición a publicidad de productos comestibles no saludables.