Hipertensión arterial
¿Qué es la hipertensión arterial?
La hipertensión arterial es una condición en la que la presión de la sangre contra las paredes de las arterias se mantiene elevada de manera crónica. Esto significa que el corazón tiene que trabajar con más fuerza para bombear la sangre por todo el cuerpo.
Es el factor de riesgo más importante para enfermedades cardiovasculares y, en la mayoría de los casos, evoluciona de forma crónica sin presentar síntomas, por lo que se le conoce como el “asesino silencioso”.
Con el tiempo, la hipertensión puede dañar diferentes órganos:
- Cerebro: aumentando el riesgo de accidente cerebrovascular.
- Corazón: favoreciendo infartos y otras enfermedades cardíacas.
- Riñones: pudiendo causar insuficiencia renal, incluso llegar a diálisis.
En algunos casos, puede presentarse con síntomas como dolor de cabeza, zumbido en los oídos, trastornos de la visión, mareos o palpitaciones.
Ante la presencia de estos síntomas o la detección de cifras elevadas de presión arterial, consulte a su médico
En Uruguay, entre las personas de 15 a 64 años, 3 de cada 10 presentan hipertensión arterial y casi 6 de cada 10 han registrado cifras elevadas de presión arterial sin conocer su condición ni recibir tratamiento.
¿Cómo puedo saber si soy hipertenso?

La única forma de saberlo con certeza es mediante mediciones periódicas de la presión arterial.
Puede sospechar hipertensión si:
- Tiene padres con hipertensión arterial (factor hereditario).
- Presenta dolores de cabeza frecuentes u otros síntomas relacionados (aunque muchas veces la hipertensión no provoca síntomas).
En personas mayores de 18 años, si las mediciones de presión arterial son iguales o superiores a 140/90 mmHg en varias tomas, debe consultar a su médico.
¿Qué debe hacer si es hipertenso?
Si una persona tiene hipertensión arterial, debe seguir medidas que ayuden a controlar la presión y reducir el riesgo de complicaciones. Las acciones clave son:
1. Consultar y seguir indicaciones médicas
- Acudir regularmente al médico para control y seguimiento.
- Tomar la medicación indicada, sin suspender ni realizar cambios por su cuenta.
- Controlar otros factores de riesgo cardiovascular, como colesterol alto o diabetes.
2. Adoptar un estilo de vida saludable
- Alimentación equilibrada: reducir sal, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados; aumentar frutas, verduras y fibra. Prefiera carnes magras y lácteos descremados.
- Mantener un peso saludable; la obesidad aumenta la presión arterial.
- Actividad física regular: caminar, nadar o la actividad de su preferencia y evitar el comportamiento sedentario.
- Evitar el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco, ya que elevan la presión y dañan el corazón.
3. Reconocer señales de alarma
- Acuda al médico si presenta dolor en el pecho, dificultad para respirar, mareos intensos, visión borrosa o sangrado nasal, ya que podrían indicar complicaciones.