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Basta de chamuyo empalagoso: el azúcar está en todas partes

17 al 23 de noviembre: Semana de Concientización sobre el Consumo de Azúcar

El consumo excesivo de azúcares libres, es decir, aquellos que se agregan a los alimentos y bebidas, así como los que provienen de jugos de frutas, miel o jarabes, se ha incrementado en los últimos años, con un impacto negativo directo en nuestra salud. Gran parte de este problema no se debe únicamente a los hábitos alimentarios, también puede darse que la información sobre el azúcar agregado no se declara claramente en la lista de ingredientes.

Los azúcares pueden presentarse bajo diferentes nombres, como jarabe de maíz de alta fructosa, sacarosa, dextrosa, glucosa, fructosa, miel o jarabe de ágave y estar presentes incluso en productos que no se perciben como dulces, como panes, galletitas, masas, salsas o aderezos. También puede encontrarse en alimentos considerados saludables como yogures, postres de leche, “cerealitos” o jugos, muchas veces en cantidades excesivas. Por eso, es importante leer la lista de ingredientes, preferir las versiones sin azúcar, y verificar bien los productos  “light” o “diet” que pueden contener azúcares ocultos.

Una alimentación variada y suficiente no necesita azúcares agregados: el cuerpo puede obtener toda la energía y la glucosa que necesita a partir de los alimentos naturales.

Una responsabilidad compartida

Durante esta Semana se busca abordar el tema del consumo de azúcar en todos los niveles:

  • que la industria alimentaria revise y reformule sus productos,
  • que las autoridades promuevan políticas para reducir el azúcar en la producción y el consumo,
  • que los comedores colectivos y locales gastronómicos ofrezcan preparaciones con menos azúcar y
  • que familias, educadores y cuidadores fomenten hábitos saludables desde la infancia.

Estar informados permite tomar decisiones más conscientes y proteger nuestra salud.

¿Qué sucede con el consumo excesivo de azúcar?

El exceso de azúcar en la alimentación se asocia a caries dental, aumento de peso por exceso de calorías sin valor nutricional (lo que puede derivar en obesidad, riesgo metabólico y cardiovascular) y diabetes tipo 2. En Uruguay, los escolares consumen en promedio más de 90 gramos de azúcar diarios, más del doble de lo recomendado por la OMS.

Etiquetado frontal y decisiones informadas

El decreto nacional de etiquetado frontal obliga a identificar los productos envasados que superan los límites establecidos de azúcar, sodio y grasas, facilitando al consumidor reconocer los alimentos con exceso de azúcar y optar por alternativas más saludables, especialmente en el caso de los niños y niñas.

Ideas y estrategias para reducir el consumo de azúcar

-A los niños y niñas ofrecerles más frutas y cocinar juntos, promoviendo el agua como bebida de elección y evitando las golosinas como premio o “sorpresita”.

-Los postres industrializados pueden sustituirse por preparaciones caseras con frutas o frutos secos,

-Las bebidas azucaradas se pueden reemplazar por mezclas de agua con rodajas de frutas y hierbas.

-En escuelas o familias, es posible organizar concursos o talleres sobre el contenido de azúcar en productos comunes, planificar desafíos semanales para reducir su consumo o preparar cumpleaños y reuniones con recetas sin azúcar agregado.

-Registrar los logros, cambios y dificultades ayuda a consolidar estos nuevos hábitos.

Revisemos nuestra relación con el azúcar

Noviembre es un mes clave: antes de las fiestas y vacaciones, es un buen momento para repensar nuestros hábitos. Reducir el consumo de azúcar no significa renunciar al disfrute, sino recuperar el verdadero sabor de los alimentos y construir una relación más consciente con lo que comemos.

Fuentes:

-Sugars intake for adults and children. Guideline. OMS, 2015

-Guía alimentaria para la población uruguaya. MSP, 2016

-Dietary sugar consumption and health: umbrella review.  BMJ 2023;381:e071609

–actiononsugar.org/sugar-awareness-week/sugar-awareness-week-2025