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Inicio / Contaminación del aire

La contaminación del aire constituye un riesgo ambiental de gran relevancia para la salud pública. Si bien sus efectos sobre el sistema respiratorio son los más conocidos, cada vez hay más evidencia de su impacto sobre las enfermedades cardiovasculares, lo que hace que las medidas de prevención resulten fundamentales.

Se ha demostrado que los mecanismos por los cuales la contaminación del aire daña el sistema cardiovascular son múltiples e incluyen: estrés oxidativo, inflamación sistémica, disfunción endotelial, aterotrombosis y arritmogénesis, procesos que aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y elevar la mortalidad.

Entre los contaminantes más peligrosos figuran las partículas finas con diámetro ≤ 2,5 micrones (PM2.5), que pueden penetrar profundamente en los pulmones y desde allí ingresar al torrente sanguíneo, favoreciendo los mecanismos patológicos mencionados. Además, gases contaminantes como dióxido de azufre (SO₂), óxidos de nitrógeno (NOₓ) u ozono (O₃) también contribuyen al deterioro de la salud cardiovascular.

Según estimaciones de World Health Organization (OMS), en 2016 cerca de 58% de las muertes prematuras atribuibles a la contaminación del aire ambiente correspondieron a enfermedades cardiovasculares, específicamente a cardiopatías isquémicas y accidentes cerebrovasculares. Más recientemente, un análisis global reportado por la American Heart Association que entre 1990 y 2019, el número total de muertes prematuras y años de vida perdidos atribuibles a la contaminación por partículas (PM) y enfermedades cardiovasculares creció en un 31%.

Por todo lo anterior, puede afirmarse con fundamento que la contaminación del aire ya no es vista como un problema ambiental o respiratorio aislado, sino como un factor global, transversal, y ampliamente reconocido de riesgo cardiovascular.

Por lo tanto, reducir los niveles de contaminación del aire tiene un impacto directo en mejorar la salud cardiovascular y respiratoria de la población, tanto a corto como a largo plazo.

Esto refuerza la necesidad de promover medios de transporte menos contaminantes, viviendas energéticamente eficientes, fuentes de energía limpias y una gestión adecuada de residuos industriales y municipales, estrategias que pueden disminuir fuentes importantes de contaminación tanto en áreas urbanas como rurales, junto con evitar la actividad física intensa al aire libre en días con altos niveles de contaminación, fomentar la plantación y protección de áreas verdes que mejoran la calidad del aire y participar activamente en campañas comunitarias que impulsen políticas de aire limpio.

https://newsroom.heart.org/news/particulate-air-pollution-a-growing-risk-for-premature-cvd-death-and-disability-worldwide?utm_source=chatgpt.com