A la población de Uruguay

En el Uruguay fallecen 2.000 pacientes por año de muerte súbita, debida a un cese brusco de la circulación de la sangre como consecuencia de una interrupción de la actividad cardiaca, motivada por una contracción desordenada de las fibras musculares del corazón denominada fibrilación ventricular o por interrupción de los estímulos naturales del corazón denominado bloqueo cardíaco.  Al cesar la circulación de la sangre los diversos órganos comienzan a manifestar su deterioro debido a la falta de aporte de oxígeno.  El primero en manifestarse, a los pocos segundos del comienzo de la detención circulatoria, es el sistema nervioso lo que se manifiesta por cese de la respiración, que es comandada por este sistema, y la pérdida de conocimiento.  Por este motivo se denomina erróneamente como paro cardio-respiratorio a la muerte súbita. Si antes de los diez minutos de comenzado el accidente no se restablece la circulación, el daño del sistema nervioso es irreparable.

Si se reestablece la circulación dentro de los diez minutos iniciales el paciente puede recuperar la vida en el 80% de los casos porque la cardiología en nuestro país está en condiciones de corregir la enfermedad causante.

El procedimiento que puede mantener la circulación cardíaca es el masaje cardíaco externo que lo puede ejecutar cualquier persona a la que se la haya instruido adecuadamente.  Si se organiza la colaboración de las unidades de emergencia, localizables por GPS, las que poseen desfibriladores y marcapasos externos, éstas pueden concurrir en tiempos relativamente breves al lugar donde se está practicando masaje cardíaco a una persona que ha sufrido muerte súbita, terminar las maniobras de resucitación y trasladar al paciente al centro hospitalario que complete el tratamiento.

Nuestra Comisión está enseñando masaje cardíaco a la población, enseñanza que intensificará el próximo año cuando haya adquirido mayor número de equipos adecuados, pues espera difundirla en forma intensiva en todo el país.  En ese lapso se organizará el sistema de ambulancias mencionado.  De cumplirse este programa esperamos reducir la mortalidad por muerte súbita en cifras muy significativas.


Prof. Dr. Orestes Fiandra
Presidente de la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular / 1995-2011