Educación para la Salud

Presentación del área

La filosofía que sustenta el Área está basada en los pilares de la estrategia de Promoción de la Salud.

Trabajar por la salud colectiva requiere por un lado transferir a las personas información y acompañarlas en su capacidad de actuar, teniendo fe en el enorme potencial del que son capaces de desenvolver, y por otro, lograr la concertación de voluntades para desencadenar el proceso educativo en salud que pueda ir incidiendo en los estilos de vida comunitarios.

Si bien estos se traducen en conductas personales, están fuertemente influidos por el contexto socio-económico-cultural-ambiental.

La participación activa y solidaria de la comunidad es en tal sentido, es fundamental para lograr un nivel de bienestar general en que se satisfagan las necesidades humanas básicas, se participe en la creación de ambientes propicios a la salud y se opte por comportamientos saludables.

De allí resulta indispensable que la Educación para la Salud promueva estrategias integrales y con continuidad para desencadenar los procesos de cambio.

No olvidemos que es necesario crear conciencia y motivar el cambio de hábitos muy arraigados, que manifiestan tardíamente sus efectos negativos.

Ese es uno de los desafíos más importantes al desencadenar procesos educativos para el cambio.

Existe evidencia desde la promoción que los estilos de vida saludables se adquieren con mayor facilidad si su incorporación se estimula en grupos de referencia (estudiantes, amas de casa, trabajadores, etc.). De allí es que adquiere la educación grupal entre pares un papel clave. 

Para la Promoción de la Salud Cardiovascular es fundamental incentivar la práctica de hábitos saludables desde la infancia. Existe en nuestra comunidad el mito generalizado de que las enfermedades son un problema del adulto y del adulto mayor.

En realidad estas enfermedades comienzan en la infancia, se desarrollan silenciosamente durante la juventud y se manifiestan en la edad adulta.

Este enfoque sectorial, tiene como beneficio adicional, que el modo de vida recomendado para mantener sano al corazón, contribuye también a mejorar la calidad de vida y prevenir otras enfermedades crónicas no trasmisibles.

Desde una perspectiva holística esta actividad educativa permanente, reforzada por campañas masivas jerarquiza los pilares conceptuales y actitudinales básicos para la salud cardiovascular y la calidad de vida:

  • El control médico periódico
  • No fumar y mantener los ambientes libres de humo de tabaco
  • Practicar diariamente actividad física de acuerdo a la edad y al estado de salud
  • Mantener una alimentación variada y balanceada
  • Identificar y manejar el estrés

Estrategias

Dada la magnitud, la naturaleza y multiplicidad de factores que inciden en la determinación de la morbimortalidad cardiovascular se priorizan como estrategias:

  • Promoción de la salud cardiovascular alentando estilos de vida saludables, con énfasis en niños y adolescentes.
  • Prevención específica tendiente a disminuir o controlar los factores de riesgo primordiales (tabaquismo, hipertensión, obesidad, sedentarismo, hipercolesterolemia y estrés).

Proceso de Reflexión – acción

Tradicionalmente la Educación Sanitaria ha enfatizado la entrega pasiva de información a las personas, esperando de que los conocimientos adquiridos se traduzcan en cambios conductuales.

Actualmente, la Educación para la Salud basándose en la promoción de la Salud y los Determinantes de la Salud busca el compromiso personal en la adquisición de habilidades conducentes al cambio en salud. Para ello se estimula el análisis de las “causas” de los problemas, intentando identificar cuál es la razón que los causa para actuar sobre ella y así mejorar las condiciones para una mejor calidad de vida. Para este ejercicio se utiliza el proceso de reflexión – acción ya explicitado por la educación transformadora  de Paulo Freire, desde hace varias décadas. Del análisis de las causas de los problemas surgen las líneas de acciones colectivas e individuales para transformar las prácticas cotidianas conducentes al logro y mantenimiento de la salud cardiovascular.

Desde la perspectiva metodológica se pretende utilizar técnicas pedagógicas de carácter participativo que estimulen procesos grupales de búsqueda y de cambio del estilo de vida por otro más saludable y protector. Sin lugar a dudas que la comunicación y en particular la comunicación social juegan un rol decidido. Es necesario ir contrarrestando el estímulo inadecuado que generan las empresas que con fines comerciales impactan psicológicamente a través de los medios masivos de comunicación para la adopción de hábitos nada saludables.

Alianzas estratégicas en la comunidad

Para poder incidir en generar espacios, momentos y climas propicios para el cambio en salud se implementa una estrategia múltiple de trabajo con Instituciones educativas formadoras, instituciones de salud, organizaciones de variada índole que actuando simultáneamente impacten en la audiencia a través de procesos presenciales y a distancia.

Se aprovechan instancias comunitarias ya instaladas en la agenda comunitaria (Semana del Corazón, Día de la Hipertensión, de la Diabetes, de la Alimentación, etc.)

Existen muchas oportunidades en el ámbito comunitario para establecer alianzas estratégicas tendientes a la difusión y puesta en práctica de hábitos cardiosaludables.

Debería mantenerse siempre la consigna de que “con pequeños cambios se obtienen grandes logros”.

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