Llegan las clases, las viandas y los recreos

8 Mar 2017

Ámbitos para prevenir el sobrepeso y la obesidad

 

El sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes es un verdadero problema de salud. Desde la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular preocupados por esta realidad buscamos cambios cotidianos que influyen en esta problemática. Aprovechamos la oportunidad de la vuelta a clases para destacar cómo y cuándo podemos prevenirla.

La obesidad es una enfermedad crónica prevenible, asociada con una mala alimentación y sedentarismo o falta de actividad física mantenidos en el tiempo. Previo a la obesidad, aparece el sobrepeso, el cual puede afectar el desempeño del niño, puede hacer que esté más sedentario, entrando en un ciclo de aumento de peso en el tiempo con potencial deterioro en su salud.

En nuestro país las cifras son alarmantes. Presentan sobrepeso u obesidad:

  • 1 de cada 10 niños menores de 4 años(*).

  • 3 de cada 10 escolares y adolescentes de 13 a 15 años(**).

            

Momentos para actuar

La familia

Los hábitos alimentarios comienzan en la familia. Dentro de los roles de los adultos del hogar, transmitir normas y límites con respecto a alimentos poco saludables es tan importante como ofrecer alternativas ricas y saludables compartidas. No se recomienda premiar ni corregir comportamientos con alimentos.

La alimentación, sobre todo en la infancia y la adolescencia, está muy influida por las pautas socioculturales e influencias externas como la publicidad. Recomendamos ser críticos con la información y los mensaje publicitarios que recibimos. La función de la publicidad es aumentar la venta, no informar ni educar, por eso debemos ser muy cuidadosos con la influencia que ejerce en la decisión de compra. Informarse y leer las etiquetas de los productos nos puede ayudar a decidir mejor. Los alimentos naturales y recetas saludables caseras son muchas veces una mejor opción ante productos que pueden ser muy publicitados o parecer caseros, pero que tienen grasas trans, muchas calorías y alto contenido de sal y azúcar. Las bebidas azucaradas como gaseosas y jugos concentrados o en polvo nunca son una buena opción, lo mejor es el agua.

Recomendaciones:

  • Desayuno: es la comida que nos provee de energía para comenzar el día, es esencial. Incluya frutas, lácteos (mejor si son sin azúcar) y pan integral.

  • Preparación de viandas: algo tan cotidiano y doméstico como la vianda, toma un rol importante en la salud presente de los hijos, sienta bases para su desarrollo y para la prevención de enfermedades crónicas a futuro. Así ese “tupper” va a estar presente en momentos claves del desarrollo físico y cognitivo de los chicos y puede definir en parte su salud. Sin perder el compromiso y la responsabilidad, pero quitándole solemnidad, es posible hacer simple y divertida la tarea cotidiana de la vianda saludable. Una herramienta que facilita es planificar las viandas, lo que lleva a coordinar las compras, los tiempos de preparación y el menú de la casa también. Lo mejor es involucrar a los niños en la tarea de planificar y elaborar. Esta colaboración es aprendizaje, ellos serán protagonistas y comerán con cierto orgullo el producto de su trabajo.

Siempre incluir en la vianda:  

  1. Abundantes verduras y fruta: que la vianda parezca un arco iris, elegir verduras y frutas de colores diferentes y variados durante la semana.
  2. Carnes y huevo: 1 porción diaria. Evitar fiambres y panchos
  3. Cereales 1 porción: Arroz, polenta, panes, pasta, leguminosas, papa, preferir integrales, cuidar la cantidad.
  4. Aceites, grasas y derivados: 1 cucharada grande de aceite como condimento, o de semillas de frutos secos (girasol, maní, nueces) o palta.
  5. Agua: en viandas y meriendas sumar el agua como bebida necesaria en la hidratación del día. Otras ideas para variar algún día, son: té frío o jugos naturales.
  6. Evitar frituras y salsas con grasas. Los azúcares y dulces no son necesarios para una alimentación saludable, sólo aportan calorías que si no se gastan haciendo ejercicio se acumulan fácilmente en forma de grasa.
  • Preferí las fruta y el agua en el recreo. Lo importante es tener una buena alimentación en las cuatro comidas del día (desayuno, almuerzo, merienda y cena) los otros momentos, por ejemplo en el recreo, son para una fruta y una buena hidratación con agua. El recreo, ese momento tan esperado, es para jugar, correr, saltar, escuchar música… esto  ayuda a volver a clase con todas las pilas para rendir y atender más.  

Tener presente el consumo diario recomendado para un niño o adolescente de azúcar no debe ser más de 5 a 10 cucharaditas tamaño té, entre el azúcar agregada a la leche, bebidas, postres, alimentos dulces, etc. Un consumo mayor puede causar sobrepeso y obesidad.

 

Fuente:  Guía Alimentaria para la Población Uruguaya. Ministerio de Salud 2016.

Como ayuda para elegir la mejor merienda, aquí están las opciones según los grupos de alimentos propuestos por el MSP.

 

Incorporá actividad física en la rutina familiar

La familia con su ejemplo va transmitiendo pautas alimentarias y de actividad física que se van adoptando como estilos de vida saludables, siendo estos, pilares fundamentales para la prevención de la obesidad y el desarrollo de enfermedades crónicas. A los niños el ejercicio les ayudará a crecer, prevenir enfermedades y mejorar sus niveles de atención. Los padres suelen preocuparse de muchas horas de ejercicio y deporte que realizan los niños, pero en realidad el principal problema es si no lo hicieran. Actualmente el fácil acceso a la tecnología contribuye a que se queden quietos muchas horas, en lo que llamamos horas de pantallas, generando más riesgo para el desarrollo de sobrepeso y obesidad. Naturalmente el niño debe jugar y esas horas de bicicleta, de playa y de juegos al aire libre, que tienen durante las vacaciones, deben complementar en tiempos de clase a la cantidad de horas sedentarias. Llevar a los niños a parques y lugares de juego al aire libre luego de la escuela o liceo son descansos físicos y mentales que tendemos a descuidar cuando los deberes y la “rutina escolar” parecen acaparar los tiempos de ocio.

En la escuela

Los niños y los adolescentes pasan varias horas del día en los centros educativos, por eso son entornos ideales para reforzar conocimientos sobre los estilos de vida saludables como alimentación saludable y actividad física. La Ley de alimentación saludable en los centros de enseñanza, conocida como la ley de merienda, surge en el 2013 para proteger la salud de los niños y adolescentes que concurren a centros educativos públicos y privados ya que promueve hábitos alimenticios saludables que ayudan a prevenir el sobrepeso y la obesidad. Busca orientar al alumno y a sus familias en una mejor selección de alimentos para el consumo en el centro educativo. También regula la promoción, publicidad y venta de productos. Que la institución educativa sea un aliado reforzará el mensaje del hogar y colocará a los alumnos en una posición más segura ante sus pares y más informada en el momento del consumo.

Descargar Ley de alimentación saludable en los centros educativos.

Descargar folleto explicativo de Ley de alimentación saludable en los centros educativos

 

(*) Fuente: Encuesta Nacional de Salud, Nutrición  y Desarrollo, 2015

(**). (Elaborado a partir de Arim R, Failache E, Salas G Vigorito A (2010)  Trayectoria del Bienestar multidimensional en la infancia. Un estudio en base a datos de panel. Informe final.CSIC Proyectos de Investigación e Innovación Orientados a la Inclusión Social Llamado 2010) (Guías Alimentarias para la población Uruguaya. 2016)